A ti que por despecho estas pensando con los pies. A ti te estoy hablando a ti tan sorda y resignada, a ti que duermes con tu orgullo y te dejas tocar con tu rencor barato, a ti que te gusta ir de mártir repartiendo culpas que son solo tuyas, a ti te estoy hablando a ti porque no hay nadie más que entienda lo que digo.