Pero les cuento señores que me asombra lo mucho que puede cambiar el hombre. Ahora él es el que se esconde entre las sombras y yo estoy aqui loca por volverlo a ver. Tendré que tomar el toro por las astas. En verdad no tengo tiempo que perder, esta vida no me tira buenas cartas, pero en otra vida espero volverlo a ver.