Yo no merezco este castigo de verme muera mientras
vivo, querer tan solo estar contigo y sólo hallar tu desamor... Arrodillarme
ante tu boca, pedir perdón, con pasión loca... Besar la mano que me azota, y
darle en cambio el corazón. ¿Por qué seguir así hasta el martirio? Si este amor
es un delirio sin cordura ni razón... ¿Por qué, si beso el suelo que tu pisas y
si logro así tu risa siento alegre el corazón? ¿Por qué si te has burlado de
mis sueños es que pongo tanto empeño en rogarte y perdonar?