¿Quién iba a decir que podrías lastimarme de la manera en que has hecho? Tan deliberadamente, tan determinante. Y desde que te fuiste me muerdo las uñas días y horas, y me pregunto lo mismo una y otra vez. Así que dime ahora, dime ahora ¿Por qué estás tan lejos, cuando yo sigo tan cerca? Ni siquiera sabes el significado de las palabras “lo siento”. Dijiste que me amarías hasta el día en que murieras y por lo que se, sigues vivo nene. Ni siquiera sabes el significado de las palabras “lo siento”. Estoy empezando a pensar que debería ser ilegal engañar al corazón de una mujer. Intenté estar atenta a todo lo que querías. Siempre compasiva, siempre paciente. ¿Qué hice mal? Me pregunto días y horas ¿Es aquí, no es aquí a donde perteneces? Sin embargo, sin embargo les deseo lo mejor a ambos, espero que se lleven bien. Corazón abierto. Debería de ser ilegal engañar al corazón de una mujer.
Pesa más la rabia que el cemento.
Siento como si nuestro mundo estuviera infectado y que de alguna manera es tu culpa.
No importa cuánto tango hay en tu vida. Sino cuánta vida hay en tu tango.











Vas a bailar, como si fuera la última noche.
Ahora que se acerca el final, como me cuesta aceptar la guerra perdida. Me quedo sin fe, me muero de sed buscando razones para olvidarte. Me duele el ayer, me pesa tu adiós y cargo la cruz de mis errores.
Yo pienso que no son tan inútiles las noches que te dí. Te marchas y qué, yo no intento discutírtelo, lo sabes y lo sé. Al menos quédate sólo esta noche, prometo no tocarte, estas seguro, tal vez es que me voy sintiendo sola, porque conozco esa sonrisa tan definitiva, tu sonrisa que a mí misma me abrió tu paraíso. Se dice que con cada mujer hay uno como tú, pero mi sitio luego lo ocuparás con alguna, igual que yo, mejor, lo dudo. ¿Por qué esta vez agachas la mirada, me pides que sigamos siendo amigos? ¿amigos para qué, maldita sea? A un amigo lo perdono, pero a tí te amo, pueden parecer banales mis instintos naturales. Hay una cosa que yo no te he dicho aún, que mis problemas, ¿sabés qué? se llaman: "tú". Sólo por eso tu me ves hacerme la duro, para sentirme un poquito más segura. Y si no quieres ni decir en qué he fallado, recuerda que también a tí te he perdonado, y en cambio tú dices "lo siento, no te quiero" y te me vas con esta historia entre tus dedos ¡Qué vas a hacer!, busca una excusa y luego márchate, porque de mí no debieras preocuparte, no debes provocarme. Que yo te escribiré un par de canciones tratando de esconder mis emociones. Pensando, pero poco, en las palabras, y hablaré de la sonrisa tan definitiva, tu sonrisa que a mí misma me abrió tu paraíso.