Quizás deba dejarlo ir. Quizás sea lo mejor, me digo. Pero lo quiero y me niego a realizar una hazaña como esa, a cometer semejante error y no poder volver atrás. ¿Cómo explicarle que no puedo estar así pero sé que sin el sería peor? ¿Cómo explicarle lo que siente mi corazón al pronunciar su nombre, decirle que late agitado cuando lo pienso? ¿Cómo explicarle que ya pocas cosas me quedan, pocas razones y pocas cosas que realizar?. Dicen que las personas viven de sueños, viven para cumplirlos. No tengo muchos sueños y los pocos que tengo, son imposibles. ¿Cómo explicarle que con él me duele y sin él me muero? ¿Cómo decirle que lo quiero más que a mi propia vida?. No encuentro las palabras que lo expliquen, ni las frases que me justifiquen por sentirme así. Solo lo siento. Dentro de mí algo me dice que no importa lo que pase, lo querré siempre. Y aunque quizás él nunca escuche una palabra de éstas salir de mi boca, aunque quizás no le importe nunca, aunque quizás no valga la pena, siempre estaré para él. Y aunque mis manos se desvanezcan entre las suyas, siempre seré de él.
En su momento creí estar enamorada, hoy en día no se si en realidad lo estuve, realmente no lo sé, se que fue muy importante en mi vida, y que lo quise demasiado, pero cuando algo no es para uno, no es para uno, por más de que te empeñes y te empeñes en tratar de conseguirlo, por más de que remes diez veces contra la corriente, existen personas que simplemente pasan por tu vida para cambiarla, no para quedarse, y eso hizo él. Le dio un giro completo a mi vida, quizás si no lo hubiera conocido seguiría siendo la mismo que hace un tiempo atrás, pero lo conocí, y con cada lagrima y cada sonrisa aprendí, aprendí que de NADA debo arrepentirme, que el sol siempre va a salir sin importar que tan negros se encuentren los días, creo que si hoy en día me detengo y miro hacia atrás, ahí lo voy a ver a él y a todos los momentos que vivimos, cada vez que reíamos sin sentido alguno por cualquier estupidez, aprendí demasiado como para entender que en la adolescencia no puedo decir “es el amor de mi vida” ni tampoco puedo prometer un “siempre te amaré”, por más de que he vuelto a estar con otras personas y he tenido amores diferentes, él fue especial, eso no lo convierte en el amor de mi vida, ni en el amor de mi adolescencia, pero si en una persona que supo hacerme bien y mal a la misma vez, hoy recuerdo los buenos momentos, y si me preguntan "¿cómo fue tu historia con él?", podría decirles fue única, fue una amistad, fue un crecimiento, fue un aprendizaje.. Probablemente nunca más llegue a mi vida una persona que la cambie tanto como ocurrió con él, y seguramente todos tenemos una persona así.. Alguien especial, pero no alguien especial por aun seguirlo queriendo y querer volver a vivir momentos lindo junto a él, no! Si no alguien que te enseño a reírle a la vida y a bailar frente a los problemas..
No sabía de tristezas, ni de lágrimas, ni nada que me hicieran llorar; yo sabía de cariño, de ternura porque a mi desde pequeña eso me enseñó mamá, eso y muchas cosas más. Yo jamás sufrí, yo jamás lloré, yo era muy feliz, yo vivía muy bien... Hasta que te conocí, ví la vida con dolor, no te miento fui feliz aunque con muy poco amor. Y muy tarde comprendí que NO TE DEBÍA AMAR, porque ahora pienso en ti más que ayer, mucho más! Ahora quiero que me digas si valió la pena o no el haberte conocido, porque no te creo más! Y es que tu fuiste muy malo, si muy malo conmigo, por eso no te quiero, no te quiero ver jamás!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



